Aportaciones de la meditación Zen a la salud global
Interesante articulo del maestro Dokushô Villalba en la revista electronica concienciasinfronteras.com
El maestro Zen Francisco Dokushô Villalba (Utrera, Sevilla, 1956) es el fundador de la Comunidad Budista Soto Zen y del templo Luz Serena. Dokushô Villalba recibió la ordenación de monje Zen en 1978 del Venerable Maestro Taisen Deshimaru, bajo cuya dirección estudió en París hasta la muerte de éste, ocurrida en 1982. A partir de 1984 continuó estudiando con el Venerable Maestro Shuyu Narita Roshi, abad del Templo Todenji, en la provincia japonesa de Akita. En 1987 recibe del maestro Narita la Transmisión del Dharma y la autorización expresa de enseñar el Zen y de crear comunidades zen.

¿Qué es la meditación Zen?
El término japonés Zen es una transliteración del término chino Ch'an, que a su vez es una abreviación de Ch'an-na. Este es una transliteración al chino del vocablo sánscrito dhyana. Dhyana podría ser traducido como "absorción" o "reabsorción". Para comprender este concepto podemos tomar el ejemplo de las gotas del rocío matinal. Estas gotas son una condensación de la humedad ambiental. Al salir el sol, las gotas de rocío se evaporan y son "reabsorbidas" por la humedad ambiental. De la misma forma, el Budismo considera que el organismo humano es una condensación de la energía universal, a la que deberá volver inevitablemente en el momento de la disolución (muerte). La actividad de la energía universal sigue pues un ciclo con tres fases: condensación, mantenimiento y disolución. En la vida humana, la condensación comienza con la concepción de un nuevo ser humano, continúa con su gestación en el vientre materno, con el nacimiento extracorpóreo del nuevo ser y culmina con la maduración corporal, física y mental. A partir de aquí, comienza la fase de mantenimiento de la vida madura, fase que da lugar a la siguiente, la inevitable disolución de la vida individual, que se manifiesta a través de la degeneración física y mental y, por último, la muerte, o reabsoción del ser individual en su Fuente Primigenia.La práctica de la meditación Zen permite que el ser individual se conecte conscientemente con la Fuente Primigenia de su vida, con "su verdadera naturaleza original" en el lenguaje Zen. Esta conexión tiene el poder de reducir o hacer desaparecer el miedo a la muerte y al cambio, o dicho de otra manera, reduce el apego a la forma individual y al concepto de yo. Como veremos más adelante, para el Budismo este apego es la causa de todo desequilibrio y enfermedad y, por lo tanto, de todo sufrimiento.
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iamato dijo
Sentarse en el zafu y echar un vistazo al abstracto de donde procedemos y a donde regresamos eternamente, cada instante, para darse cuenta de que no hay nadia para darse cuenta de nada...y sin embargo lo hay...
24 Enero 2007 | 04:58 PM